15 agosto 2026

Amelia

 - cada uno dice los tres sueños más grandes que tiene. 

- vale, empiezo yo. 

- No, yo. 

- Vale. 

- Deseo tener un unicornio de colores. Encima de un castillo. 

- Yo deseo no tener que trabajar a partir de los 45. ¿lo lograré?

- ppppfff... si anda. 

- Mira que tu has pedido un unicornio y un castillo....



Serena o bellinguer

Quizás eso vino a decirme la cascada. 

Con el nombre de 'Belinguer'

Que la calma no está reñida con la fuerza. 

que tu tranquilidad, aún en momentos difíciles es algo, en efecto, poderoso. 


Gracias por tu presencia serena, mi bien. 

Por inspirarnos con la elegancia mansa de tu quietud. 

Gracias por encarnar la belleza de lo femenino, lo sencillo, lo liviano. 

Gracias por venir a enseñarnos el poder que habita en el silencio, 

en lo discreto de una simple mirada complice. 


Te esperamos. 

A su tiempo, divino y sabio.

Queriendo ser nosotros el abrigo que haga florecer las semillas que traes. 

Para tu mayor bien, el de nuestra familia y el de la humanidad. 





Nada.

No se oye nada. 

Nada.

Se oye el rumor de las hojas de nuestro árbol. 

los pájaros. 


Si me muevo, el agua. 


Si no me muevo, a lo lejos, la autovía. 


Hace poco se han oido las campanas de las iglesias. 

Aquí hay dos. 

Tañiendo a destiempo. 

Con ritmo. 

alegría. 


Hoy media Castilla está interrumpiendo el silencio a la hora del vermút. 

Las dulzainas y los cohetes de esos de los pueblos que se lanzan con una tablilla acompañando alguna procesión y algún baile echado a la virgen. 


Yo hoy le bailo a esas molestias con las que he amanecido. 

La paletilla derecha. 

Y el glúteo derecho. 

Alguna otra cosa más también. 

Seguramente debido a mi sexto mes de embarazo. 

A las noches revueltas. 

Yo que sé. 


Hoy aprovecho mi momento de soltería, 

sin Miguel, ni Álvaro, ni Félix. 

Ni cosas de curro que sacar adelante. 

Hoy aprovecho que la meditación, duerme-vela de dos horas de la mañana

me deja disfrutar de esta quietud. 

De (ya) mi casa. 

De mis (siempre mías) molestias.

De este vacío. 

(no siempre pasa) 


Primero que hace mucho que no había espacio para el vacío. 

Después, que se vienen sucediendo tormentas. 

La separación, el duelo, los dramas, reales e inventados, 

los vecinos rompiendo mi silencio con sus vidas. 


Hoy solo sumerjo mi cuerpo en el agua calma, fría. 

Y observo-disuelvo mis tensiones. 

Hago movimientos lentos con mis brazos largos. 

Genero ondas que acarician mi cuerpo. 

Algunos remolinos se convierten en agujeros al llegar a la superficie. 


Después, paro. 

Bebé para también. 

Pienso que mucha de esta quietud es él. 

Ella. 

Todo el mundo quiere saber qué es. 

Es un ser humano. 

No hace falta saber más. 


Quién es el padre todos lo saben. 

No porque me pregunten a mi. 

Aquí hay cosas que no se preguntan. 

Solo se cuchichean. 


Bebé es esta misma belleza de la Castilla profunda. 

Donde nada pasa. 

El aire abanicando las hojas de los pocos árboles. 

El amarillo de los campos segados metiendose en el ojo. 

La quietud. 

El silencio. 

Nada. 


Este bocadillo de jamón York y queso con pan de Ceballos que me acabo de zampar. 

La oportunidad de perder el tiempo

de puro tenerlo. 


Y pa qué más. 












28 abril 2025

Las palabras de Miguel

 totá.

fidedos

A tonta velocidad. 

tuyús

patas

asias

she




Primeras conversaciones

 Lo más que hilas son dos palabras.

si no sabes lo que va entre medias
dices una aaaaaaaaaaa larga. 

Hay días que sí y días que no. 
Pero cada vez son más los que sí
se corresponde el Sí con el Sí
y el no con el no. 

Y así comienza la mañana. 

- ¿Quieres bibi?
- Sí.
- ¿Quieres que vayamos a por el bibi?
- Sí. 
- Tu solito. 
- No, mamá.
- ¿Quieres que te lleve aupitas?
- Sí. 
- Vamos. 
- Manos. 

- A calle, a calle, a calle. 
Normalmente lo dices tres veces. 
Y eso quiere decir que quieres caminar por la calle, creo. 

Hasta hace poco solo decías ' a casa'
y no siempre quería decir ' a casa'
sino más bien vamos, movimiento. 

Te vas volviendo más específico. 
Y hermoso.
Como hermosas son las palabras que dices. 

La primera fue 'si', más bien 'she' y siempre lo decías, 
sin correspondencia. 
es decir, no siempre quería decir si. 
Pero lo decías y era hermoso. 
La mayoría de los niños aprender el NO antes. 
Pero tu no. 
por eso no entiendo como es que no te reonocieran el superpoder del optimismo en la guardería. 
Pero bueno, ahí voy, con esa pupita de madre. 

También comenzaste a decir 'gracias' hace poco. 
Sin que te pidiera que lo dijeras. 
Simplemente lo dijiste. 
Incluso el otro día le diste la gracias al río cuando nos íbamos. 
Y casi lloro. 

Ayer comenzaste a decir 'amor'. 
Amor. 
No sabes donde meterlo 
y lo dices aquí y allá, a ver qué pasa. 

Ayer comenzaste también a decir 'vete' 
Y eso ya no es tan hermoso, 
más lo dices. 
vete o tetaté, que quiere decir siéntate. 

A veces quiero comerte. 
Cuando te pregunto como has dormido y me dices 
- Mieeeeen. 
Con la e bien larga y sonriente, asintiéndo con la cabeza.