El hombre contemporáneo pensó que lo peor no era morir,
sino sobrevivir a la muerte.
15 noviembre 2024
04 agosto 2023
Acción directa
Un día
propongo
Podíamos hacer una acción
revolucionaria...
Desgarrarnos la mirada,
salirnos de las costuras
y aventurarnos a algo...
Insólito
Un día
digo,
no sé,
podemos coger y...
Bueno, no quiero herir sensibilidades,
si no estás segura de
estar preparada para oír algo roto
puedes irte.
Ahí fuera hay bien de rosa Barbie para ti.
Y está bien.
Cada cosa tiene su momento, ya ves.
Yo antes odiaba el rosa
Y ahora, desde que Miguel comenzó a crecer en mi,
todo lo hermoso que llega a mi está bañado de rosa.
Te decía...
quiero lanzar una propuesta nueva al común
una acción de calle
con un potencial transformador enorme
conectado con la esencia del ecofeminismo, el humanismo, el apoyo mutuo,
el mindfulness, la vida y la madre que lo parió.
Esto último y también Bastet, Tiamat, Gea, Cibeles y Tonanzin.
Es decir, estoy hablando de una acción tremendamente elevada,
espiritualmente evolutiva y trascendente.
Y como todo lo trascendente, es anónima.
O, lo que es lo mismo,
nadie tiene porqué enterarse.
Bien.
Ahí voy.
Si ahora decides quedarte
ya no habrá marcha atrás.
La propuesta es la siguiente:
Mañana
también vale otro día
eliges a una mujer,
una mujer que esté en el parque con su hija
o una mujer que vaya empujando un carrito,
o porteando.
Y preguntarle.
¿Qué tal con lo de ser madre?
Preguntarle cómo se siente.
Así en general.
Y después...
Invitarle a puntuar del 0 al 10
donde 0 es dolor corporal, emocional y/o psíquico y 10 sensación de divinidad cómo se siente.
Preguntarle en cuántos momentos siente que necesitaría una mano más en casa y no la tiene.
Siendo 0 en muchos momentos, o 10 en ningún momento.
Preguntarle en cuántos momentos ha tenido que elegir entre cagar, comer o ducharse (cualquier necesidad física básica) o su niña.
Siendo 0 muchísimos o 10 ninguno.
Y ver qué te dice.
Las preguntas son solo flechas.
La propuesta verdadera es escuchar más allá del número.
Escuchar.
Para resultados más flipantes, conmovedores, elegir una mujer que esté dando el pecho a su hiji.
Y a esta preguntarle.
¿Qué tal las noches?
No qué tal las noches así como riéndote,
Sino qué tal las noches, en serio, mirando a los ojos, profundo, bonito, sincero.
Qué tal por las noches.
Siendo 0 de puto culo, no duermo ni un minuto a gusto y luego voy todo el día zombie porque ya se me acabó la baja de risa de 4 meses y 10 muy bien, tengo un don y me podría dormir hasta de pie.
En este caso, con esta madre que da pecho, también recomiendo preguntar qué tal el brazo derecho.
Si hay rotura de fibras, dolores agudos, nervios, sensación de brazo dormido (eso sería el 0) o si todo genial, voy a escalar todos los findes como si nada (eso es el 10)
Y preguntarle qué le gustaría recibir para calmar todas las puntuaciones por debajo del 5.
Y escuchar.
Política de base
la de la escucha.
Después ya puedes volver a hablar de tus cosas, del chico que te hace gostin en tinder, de los post del blog que no te generan leads, preguntar si la wachuma se puede mezclar con alcol, ya sabes, de las cosas importantes de la vida.
Porque a la vida de verdad,
la que se escribe con mayúsculas
(casi) nadie la escucha.
¡Buena acción!
Love.
Síntomas
Los tengo todos.
El dolor de cabeza.
Las uñas comidas.
Las tetas caídas.
La sensación de resaca en la garganta,
rota.
El cuerpo,
flojo.
Los tengo todos.
Los números ganadores en el bolsillo.
Las mejores personas conmigo.
Un ejército alado detrás.
La sensación de hartura
de lo normal.
Las ganas de partirlo
por el medio.
Los tengo todos.
Los instintos básicos
los poderes despiertos
los remedios.
Los refugios ancestrales
la pichapapa, papapacha, machapapa
o como se diga.
Los tengo todos.
El sarcástico, el negro, el verde,
el chorra,
este último por demás.
La risa contagiosa
la que duele
la que sale sola.
Los tengo todos
aquí dentro de las fibras
entre lo blando y lo oscuro.
Les doy todos los días vitaminas
B12
y Ninxia Red.
Para que salgan en esta tarde de verano
rancia
O en un paraje de montaña
en otoño.
Me da igual.
Que salgan estos síntomas
de Wallstreet y Parvati que hay en mi
a jugar al parque.
Y a ver qué pasa.
08 abril 2023
Y si fuera cierto
Al poco de nacer
recuerdo
ya quería congelar el momento presente.
Tus primeros gestos,
tus ojos azul oceáno profundo en la noche,
tu cara de alien
tu quietud calma en esa cunita de metraquilato
para mi sorpresa.
Todo.
Esto también pasará - pensé.
La lactancia también pasará.
Y aunque tuvimos que conquistarla,
sobretodo me venía ese pensamiento de anclaje con la lactancia.
Y me sigue pasando.
Hoy recién bañaditos los dos,
y tu cuerpo de ya 83 centímetros y 8 dientes y 4 muelones
suave como el primer día
ya sin pelito
se deja caer en mi regazo,
abrazando mi piel la tuya
enroscándose tus dedos (y sus uñas) en mi pezón.
Y el intento (mio) constante de parar el reloj
a base de presencia,
de disfrute, de gratitud máxima.
Y lograrlo.
Lograr entregarme lo máximo a tus peticiones,
a tu dulzura infinita.
Y saber, sin embargo,
que todas estas palabras,
mi rey pequeño,
boroti,
cuanto te quiere mami, cuánto,
no pesarán más que una brizna de hierba en mi memoria.
Y aceptar la virtud que hay en ello.
En el olvido.
En el presente continuo.
En la entrega a lo fugaz de la existencia.
Cuando se vive.
Cuando se acompaña.
Por si fuera cierto que se pasa rápido.
#35
A lo único a lo que se entregaba profundamente Don Lamento
era la caminata vespertina que realizaba todos los días
a la sombra de sus posibilidades
(y volver).
19 enero 2023
Amor en pause
Y hoy,
aprovechando que la nieve
nos vara dentro de la casa,
quiero ponerte en pause.
Hacer una foto del momento presente
mientras duermes la siesta de la mañana.
Pararte con esos pelillos rubios
y esos cachetes sonrosados
cada vez más barriusos.
Pararte
para disfrutar
ad eternum
el momento en el que asaltas mi cama en la mañana
con esos ojos gigantes
surcando las sábanas blancas,
mis rodillas,
trepando por mi vientre,
y, después de algún que otro cabezazo,
posas tus labios en mi pecho.
Casisiempre el derecho.
El momento en el que se asomas a la bañera
con tus rodillas bailonas,
rindiéndote con obediencia interesada al desnudar mio
tu manita
y después la otra
y después un pie
y después el otro.
Y sostener tu frente con cuidado
para evitar el ya conocido golpe contra el borde al sacarte la camiseta.
Siempre observar
tus juegos con el agua,
con tu juguete favorito: el bote de los secretos del agua ya vacío,
observarte o impedir que tires el agua afuera,
empapando la alfombrita mientras te tronchas de la risa.
Esa risa
como un caballito
aspirando
y los tantos sonidos que emites
como si fueras un tigre
rugiendo de gozo sacral
y de pronto un grito.
por mi te pararía
en este instante
para poder observarte
como la obra de arte que eres.
Después me encuentro con tu placer por ir en brazos,
y le doy al play y al fordward
con mucho amor.
Vuelvo la mirada y te veo
persiguiéndome por la casa
con gracia
bajando la tapa del water
cerrando las puertas, los cajones
que voy abriendo.
removiendo en las cazuelitas que te regalé por tu primer cumpleaños
y los alimentos de madera que nos regalo Blanca.
Aunque prefieras los de verdad
Lo haces cuando ves el fuego, una vela, una cazuela, el horno.
Congelo en este instante,
Esos pañales de colores, que arrastras desnudito después del baño
Congelo las canciones que te canto,
desde el alma y las ganas de acompañarte bonito,
y la afinidad con que me sonríes cuando las oyes.
las miradas que me dedicas,
congelo este momento precioso y fugaz
que ya no existe
Para que solo quede la ficción,
el recuerdo de estas palabras,
que sigue cayendo
aplastadas debajo de un pie
que pise la nieve
derretidas
evaporadas.
Tanto
y mi amor,
este,
por él
hoy.