15 diciembre 2012

Haiku


I am nobody:
A red sinking autumn sun
Took my name away


No soy nadie:
un sol rojo de otoño
se llevó mi nombre.

                                         de Richard Wright

11 diciembre 2012

Rodar

por los cantos
rodados
cantos
rodados

con los ámbares
las paredes
con los rayos
en la cara

buenas
palabras
completos
los soles 
tantas
cosas 
hasta el final
de las luces

hasta que cae
el telón
y después
las lágrimas

07 diciembre 2012

En la ciudad


Un hombre
sostiene un vaso deshecho
entre las manos. 
En los pies,
apoyado,
un cartel desesperado. 
Una niña
le mira,
bajo unas gafas rosas. 
En el paso de cebra
busca el regazo de mamá.
El muñeco
se pone verde. 
La multitud
camina. 

06 diciembre 2012

Invierno

Un baño caliente
para mis heridas. 
Las de fuera
escocerán
las de dentro
sanarán. 
Desnudo
mi piel
de tela. 
Meto un pie
luego el otro
en la bañera. 
Corre el agua
fría
fría
fría. 
Los dedos
púrpura
la piel
tirita. 
Y el agua
fría
fría
fría. 
Saco un pie
luego el otro
de la bañera. 
El gas.

Vuelvo
a la bañera. 
Los dedos
tirita
la piel
morada. 
Y el agua
fría
fría
fría. 
Mis heridas
son pobres
frías
pobres
tirita. 
No hay gas
para tanta tristeza. 
No hay calor
para tanto púrpura.  
No hay consuelo
para estos pies
en esta bañera 
blanca.

05 diciembre 2012

#Alfonlibertad


El día 14 de Noviembre, Alfonso y su chica salieron por la mañana a piquetear, porque era día de Huelga General. No habían caminado ni cien metros cuando les identifican y, acusados de tener material para cometer actos vandálicos, se les llevan a Moratalaz, junto a otras 12 personas.

Les someten a presiones varias para declarar, pero no lo hacen hasta que pasan 30 horas, cuando llega su abogado. En ese tiempo, la policía procede al registro de la sede de Bukaneros y de las dos viviendas de los jóvenes, de donde se llevan sus teléfonos móviles.

Al cabo de 72 horas, 13 jóvenes son liberados y Alfonso es trasladado a la prisión del Soto, por expresa petición del Ministerio Fiscal y según el auto de la jueza de guardia, por 'Alarma Social', una figura que desde 2007 ya no es motivo para prisión preventiva. Poco después y por si fuera poco se le aplica el régimen  FIES-5, para presos con “características especiales”. Esto es una serie de medidas de mayor control sobre el represaliado, que consisten (entre otras muchas cosas) en la intervención de las comunicaciones con su familia o su representante legal, cambio constante de centro penitenciario (sin tener en cuenta su pertenencia a una ciudad determinada), o la prohibición de tener más de dos libros o prendas de vestir.

De eso han pasado ya 21 días y Alfonso sigue en la cárcel sin motivo alguno que lo justifique. Así que las personas que entendemos que esto es un atropello y un abuso de poder intolerable, nos concentramos en la plaza de Lavapiés para exigir su liberación.

¿Y qué es lo que pasa? Pues que cuando dan las 8 de la tarde y la gente empieza a llegar, la plaza ya está tomada por 12 lecheras y un sinfín de antidisturbios que, ya con casco y escopetas de salvas, se dedican a identificar* a toda persona que pase por ahí. Porque ahora ser puntual es una amenaza para la seguridad ciudadana. 





En los tres cuartos de hora que dura la concentración, la policía nos rodea por todas partes. De hecho, por la calle Valencia, los coches no pueden pasar. Así que cuando la madre de Alfon coge el megáfono nos dice que nos vamos a quedar hasta menos cuarto y tranquilamente y sin líos nos vamos a ir. Cosa que efectivamente hacemos, después de pegar unas cuantos gritos bien pegados. Lo que pasa es que como algunas personas tardan un poco más en salir, se las identifica* también, porque ir lento, parece, ahora también es una amenaza para la seguridad ciudadana. 

Se vuelve a repetir el patrón. Las manis que más se reprimen son las antirrepresivas. 
Otra paradoja para la colección.

Aquí está la madre de Alfon contándolo:




*Identificación significa multa. 300 euros por llegar pronto o irte tarde de una plaza. O en el caso de Alfonso, 21 días de cárcel. Muy democrático todo.

Decir la verdad es revolucionario

Dibujo de Enrique Flores
Una buena tarde
una riada de personas,
entre ellas
muchas mujeres,
dan unas cuantas zancadas,
se pegan
otras pocas carcajadas,
y se plantan
en la plaza
a decir la verdad. 
Abren
la cremallera
de la mochila
y sacan
una tela
una manta
un queseyó. 
Una se arrampica
a la piedra
y le enfunda
la tela
la manta
el queseyó
a la estatua. 
Las personas
de la plaza,
entre ellas
muchas mujeres,
gritan que
No es un oso,
que es una Osa. 
Era el día
de la Mujer
y en época de mentiras
tocaba decir la verdad.
Que el oso y el madroño
Son la osa y el Madroño
Que la osa,
es la Osa Mayor.