10 diciembre 2018

Neurosis en espiral

Me levanto
con el regalo de un nuevo día.

La puerta
está llena
de gotitas de agua.

Del armario del baño
gotea
como siempre
algo.

Friego el ritual del suelo
como quien se quita las legañas.


Todo es más agua 
desde que soy 
yo tambien
mas agua. 

Salgo de casa
me pongo
el propósito
de cuidarme.

De conectar
con lo sagrado
de mi cuerpo físico
de elegir
lo mejor
para mi
a cada paso.

Dispongo mi esterilla
entre los pinos
y siento el sol
iluminando
lo sagrado
de cada
célula
de mi cuerpo.

En silencio
observo mi mente
y conecto
con ese espacio
como el útero gestador
de realidad.

Un pensamiento tóxico
me oprime.

Pongo luz en él
o me conecta
con la peor versión
de mi misma
por turnos
y a un tiempo.


Tendre que ir 
a la raiz 
para poder arrancarlo.

Un carbonero
pica el algarrobo.

Otros pajaros
acompañan con su canto
el mio.

Abrimos entre todos
el espacio
para la practica
y we are the ocean
cantan para mi hoy
en bucle
Hey now, hey now 
Salta 
por los aires 
la ortodoxia 
del kundalini

Después de
27 ranas
molestia
en los muslos
respiración
entrecortada
la calma
de la vida
que se manifiesta
a través de mi
en este cuerpo
sostenido
siempre por la tierra.

La paz.

Uno de los obreros
de la casa
reclama mi atención.

Voy.
Hago
lo que hay que hacer.
Se van.
Adiós.

Quiero lo mejor para mi
quiero cuidarme,
me recuerdo.
y enciendo
otro
cigarrillo.

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